Balada a un deseo

Alex Courant

Poeta adicto al portal
Ganas amor mío
tiene mi corazón de hablarte
y contarte que en completo abandono
he dejado al niño de mi sueño
a merced de tu cuerpo dulce de insomnio.

Ganas alma mía
tengo de rodearte tercamente
con la terquedad de estos brazos
y deshacerte y hacerte desnuda
sin la costumbre de las mismas manos.

Ganas, soberanas, tengo
de ser diluvio y humedecerte,
humedecida, hasta la última lluvia,
arrancarte de un solo tajo
todo y a todo fruto
que dé el árbol de tu gemido.

Ganas compañera mía
de hundirme esta noche, noche adentro,
en el reino de tu pubis
y ahogarme en ti, de ti,
con la espesura de tu sangre.

Ganas mujer mía
de hacer arder el frío de mis días
en la llama de tus pechos,
de poder hablar de mi boca sobre tu boca
con el silencio de un beso
y soñar, mañana,
despierto en tus ojos.
 
Ganas amor mío
tiene mi corazón de hablarte
y contarte que en completo abandono
he dejado al niño de mi sueño
a merced de tu cuerpo dulce de insomnio.

Ganas alma mía
tengo de rodearte tercamente
con la terquedad de estos brazos
y deshacerte y hacerte desnuda
sin la costumbre de las mismas manos.

Ganas, soberanas, tengo
de ser diluvio y humedecerte,
humedecida, hasta la última lluvia,
arrancarte de un solo tajo
todo y a todo fruto
que dé el árbol de tu gemido.

Ganas compañera mía
de hundirme esta noche, noche adentro,
en el reino de tu pubis
y ahogarme en ti, de ti,
con la espesura de tu sangre.

Ganas mujer mía
de hacer arder el frío de mis días
en la llama de tus pechos,
de poder hablar de mi boca sobre tu boca
con el silencio de un beso
y soñar, mañana,
despierto en tus ojos.


Sensual poema, apasionado y repleto de deseo...
Un placer haberlo leído...
Un saludo...
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba