Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
Ha caído una bellota.
Las ventiscas del otoño la recogieron,
Y cubrieron en el refugio de la tierra.
Una lluvia acérrima inclemente en los poblados
Se abre paso creando surcos, la rodea
su tierno escudo se parte;
Enterrada, la vida respira.
Pasó una bandada de pájaros,
pasaron mujeres y hombres
pasaron los años.
Y en el mismo lugar un roble
Soberbio y hermoso extendió sus copas a la primavera
En la base, el zorro hizo su madriguera;
los estorninos anidaron en sus ramas oscuras
y sus hojas se volvieron esmeralda.
Pero no hubo flores.
Pasó una bandada de pájaros
pasaron hombres, pasaron mujeres
pasaron los años.
Pasaron caminos de pavimento, cemento
varillas de hierro.
El zorro fue cazado en su huida;
los estorninos desaparecieron, con ellos las ramas
y el roble entero.
Su caída produjo un estruendo.
Esperé a que alguien se sorprendiera
mujeres y hombres pasaron
pero el estruendo de un árbol
es el funeral menos lamentado.
Pasó una bandada de pájaros.
Las ventiscas del otoño la recogieron,
Y cubrieron en el refugio de la tierra.
Una lluvia acérrima inclemente en los poblados
Se abre paso creando surcos, la rodea
su tierno escudo se parte;
Enterrada, la vida respira.
Pasó una bandada de pájaros,
pasaron mujeres y hombres
pasaron los años.
Y en el mismo lugar un roble
Soberbio y hermoso extendió sus copas a la primavera
En la base, el zorro hizo su madriguera;
los estorninos anidaron en sus ramas oscuras
y sus hojas se volvieron esmeralda.
Pero no hubo flores.
Pasó una bandada de pájaros
pasaron hombres, pasaron mujeres
pasaron los años.
Pasaron caminos de pavimento, cemento
varillas de hierro.
El zorro fue cazado en su huida;
los estorninos desaparecieron, con ellos las ramas
y el roble entero.
Su caída produjo un estruendo.
Esperé a que alguien se sorprendiera
mujeres y hombres pasaron
pero el estruendo de un árbol
es el funeral menos lamentado.
Pasó una bandada de pájaros.