Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
Lo nuestro terminó muy mal
tú llorabas y también gritabas
durante un tiempo estuve fatal
pensé que de verdad me amabas.
Pero era parte de tu juego
tú solo querías que volviera
sin ofrecerme nada nuevo
que de rodillas te lo pidiera.
Me acosabas en mi casa
me llamabas al teléfono
no me dabas una pausa
hacías mi vida un infierno.
Yo ya no lo soporto más
no quiero saber de ti
porque si te digo la verdad
así no se puede vivir.
Escucha bien lo que te digo
no volveré así que: ¡Basta ya!
verdaderamente te lo pido
déjame por fin vivir en paz.
Harto de tus falsos sentimientos
sólo me quieres por el interés
cansado de perder mi tiempo
me marcho para no volver.
Me echas la culpa a mí
siendo que fuiste infiel
yo me alejaré de ti
tú puedes irte con él.
Espero que ya nunca te vea
maldigo el día que te conocí
me tocó bailar con la más fea
de ésta bien que me arrepentí.
tú llorabas y también gritabas
durante un tiempo estuve fatal
pensé que de verdad me amabas.
Pero era parte de tu juego
tú solo querías que volviera
sin ofrecerme nada nuevo
que de rodillas te lo pidiera.
Me acosabas en mi casa
me llamabas al teléfono
no me dabas una pausa
hacías mi vida un infierno.
Yo ya no lo soporto más
no quiero saber de ti
porque si te digo la verdad
así no se puede vivir.
Escucha bien lo que te digo
no volveré así que: ¡Basta ya!
verdaderamente te lo pido
déjame por fin vivir en paz.
Harto de tus falsos sentimientos
sólo me quieres por el interés
cansado de perder mi tiempo
me marcho para no volver.
Me echas la culpa a mí
siendo que fuiste infiel
yo me alejaré de ti
tú puedes irte con él.
Espero que ya nunca te vea
maldigo el día que te conocí
me tocó bailar con la más fea
de ésta bien que me arrepentí.