krls rojitas
Poeta recién llegado
Tan secreta y tan escondidas entre las redes de la vida,
tu insistente labor de esconderte te ha salido tan excelente,
no me contestas mensajes y las llamadas mejor ni mencionarlas,
haz olvidado mi voz y junto con ella haz borrado a mi estrella,
escondiste mi cara en la luna, cambiándola por otra mas atractiva,
decidiste lograr tus sueños y dejar los míos en esta oscura escena...
Mis ojos que a diario te veían, ahora solo ven un cielo sin alegría,
mis lagrimas desbordan en un mar tranquilo, sereno y oscuro,
en donde navegan todos los días, mi tristeza y mi abatido corazón,
la barca solo es una ilusión, comandada por una falsa esperanza,
no hay un curso de navegación puesto que mi corazón a perdido su razón,
no queda mas que perderme en estas aguas temibles y hostiles...
Sé qué tu cuerpo no podre tocarlo, sé qué tus labios no podre besarlos,
sé qué tu cabello no podre peinarlo, sé qué tus sueños no podre cuidarlos,
sé qué no te veré como antes lo hacia, y no te cuidare como siempre lo pretendía,
solo quería que supieras de mi cruel existencia desde que te marchaste aquel día,
bella poetisa cuida mucho tu andar, que de tu camino tu esposo se encargara,
y que por tus recuerdos no te preocupes, esos en mi corazón por siempre estarán...
tu insistente labor de esconderte te ha salido tan excelente,
no me contestas mensajes y las llamadas mejor ni mencionarlas,
haz olvidado mi voz y junto con ella haz borrado a mi estrella,
escondiste mi cara en la luna, cambiándola por otra mas atractiva,
decidiste lograr tus sueños y dejar los míos en esta oscura escena...
Mis ojos que a diario te veían, ahora solo ven un cielo sin alegría,
mis lagrimas desbordan en un mar tranquilo, sereno y oscuro,
en donde navegan todos los días, mi tristeza y mi abatido corazón,
la barca solo es una ilusión, comandada por una falsa esperanza,
no hay un curso de navegación puesto que mi corazón a perdido su razón,
no queda mas que perderme en estas aguas temibles y hostiles...
Sé qué tu cuerpo no podre tocarlo, sé qué tus labios no podre besarlos,
sé qué tu cabello no podre peinarlo, sé qué tus sueños no podre cuidarlos,
sé qué no te veré como antes lo hacia, y no te cuidare como siempre lo pretendía,
solo quería que supieras de mi cruel existencia desde que te marchaste aquel día,
bella poetisa cuida mucho tu andar, que de tu camino tu esposo se encargara,
y que por tus recuerdos no te preocupes, esos en mi corazón por siempre estarán...