Sin soñar con imposibles
ve al mundo de verdad
al de la tierra con hormigas
al de los caminos asfaltados
al de los pájaros en jaulas
al de los minutos voladores.
Y no reniegues
por dejar inconclusa la belleza intuida al nacer.
Si la buscas
debajo del descarado ritmo de la danza
del talado de árboles y explotación de minas
debajo de la sombra refrescante de cada transacción comercial
debajo de las uñas largas y mugrientas que se cortaron los políticos
debajo de la ducha, en el piso con jabón, del vestuario de las leyes
además de estupidez
la encuentras ahí... en la inocencia del hombre.
Estúpido es pensar que no hay belleza inocente.
La hay al tocar la piel de un bebé
en la sensación que produce
en la forma que se transmite
eso es belleza
no se ve
se siente.
Pero sigue tirando los dados
uno nunca sabe
que número va a salir.
ve al mundo de verdad
al de la tierra con hormigas
al de los caminos asfaltados
al de los pájaros en jaulas
al de los minutos voladores.
Y no reniegues
por dejar inconclusa la belleza intuida al nacer.
Si la buscas
debajo del descarado ritmo de la danza
del talado de árboles y explotación de minas
debajo de la sombra refrescante de cada transacción comercial
debajo de las uñas largas y mugrientas que se cortaron los políticos
debajo de la ducha, en el piso con jabón, del vestuario de las leyes
además de estupidez
la encuentras ahí... en la inocencia del hombre.
Estúpido es pensar que no hay belleza inocente.
La hay al tocar la piel de un bebé
en la sensación que produce
en la forma que se transmite
eso es belleza
no se ve
se siente.
Pero sigue tirando los dados
uno nunca sabe
que número va a salir.