Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Ruega la lluvia
que el campo la beba,
sin atraganto
paladeando su frescura...
Siembra la lluvia
charcos de estrellas,
donde cada gota
la magia sea.
Besa la lluvia
a los álamos plateados,
brillan sus hojas
que miran asombradas.
Bendigo a la lluvia
que todo limpia,
es alimento
de las Almas cautivas.
Rosario de Cuenca Esteban