Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ningún motivo es tanto para olvidarnos de algo tan lindo
ningún problema, ninguna pena, ningún delito,
si hasta mi sombra tiene el perfume de tus rubores
y ya monté una cama nueva por si hay temblores.
En la cuerda floja tengo todos los argumentos
y una lista de requisitos
para ahora mismo darte el firmamento,
con tinta china me hice el tatuaje de tus cabellos
y de tu risa tan exquisita para no andar solito.
De tanto verte en cada sueño tengo el sabor de tus besos
y mi almohada sin conocerte me desea las buenas noches,
porque ya sabe que me acompañas como dos presos
que su esclavitud se la disfrutan sin ningún reproche.
No tengas pena, déjame a mí el pudor
y quédate tú con cualquier llave
que abra el candado de este paraíso
que por conocerlo nos lleva al infierno.
A mí apuntame cualquier vicio que sea contigo,
y si de noche ves que despierto, bésame suavecito
para abrazarte y besar tu espalda
para provocarnos otro delito.
No tengas pena, que yo sólo sigo con tu permiso,
pero antes de que duermas, anda y bésame suavecito
para acurrucarnos como dos novios
que paran el tiempo poco a poquito.
Bésame suavecito, como bailando bien pegaditos,
como dos novios que se gritan te necesito,
guardiana fiera de mis pecados más exquisitos.
ningún problema, ninguna pena, ningún delito,
si hasta mi sombra tiene el perfume de tus rubores
y ya monté una cama nueva por si hay temblores.
En la cuerda floja tengo todos los argumentos
y una lista de requisitos
para ahora mismo darte el firmamento,
con tinta china me hice el tatuaje de tus cabellos
y de tu risa tan exquisita para no andar solito.
De tanto verte en cada sueño tengo el sabor de tus besos
y mi almohada sin conocerte me desea las buenas noches,
porque ya sabe que me acompañas como dos presos
que su esclavitud se la disfrutan sin ningún reproche.
No tengas pena, déjame a mí el pudor
y quédate tú con cualquier llave
que abra el candado de este paraíso
que por conocerlo nos lleva al infierno.
A mí apuntame cualquier vicio que sea contigo,
y si de noche ves que despierto, bésame suavecito
para abrazarte y besar tu espalda
para provocarnos otro delito.
No tengas pena, que yo sólo sigo con tu permiso,
pero antes de que duermas, anda y bésame suavecito
para acurrucarnos como dos novios
que paran el tiempo poco a poquito.
Bésame suavecito, como bailando bien pegaditos,
como dos novios que se gritan te necesito,
guardiana fiera de mis pecados más exquisitos.