Ven y bésame,
dame el néctar de tu boca
para que me ayude a soñarte,
para tenerte conmigo en las noches.
Acorrálame y sella mis labios
con un beso profundo que me erice la piel.
Ven amor que no nos miran,
que esta paz que nos rodea
nos llena de magia y nos invita a besarnos.
Y que el cielo sea testigo,
que nos envidie, que se sonroje...
sólo acércate y bésame,
sin que te importe
el castigo que te espere
y con el único anhelo
de sentirme tuya,
sola y entera...toda tuya.
Que tus besos se apoderen
de cada espacio de mi cuerpo,
y me acaricien el alma.
Bésame con locura
hasta perder la calma,
bésame en silencio amor
hasta que nos desnude el alma.