Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son diamantes
tus azules ojos,
encendidos como
soles en la penumbra
De cisnes son
tus pasos sobre
el espejo que te mira
y que tú miras
Una y otra vez
Intentas caminar
sobre él, que se niega
Dejándote caer sin más
Yo quisiera sostener
tus pasos de oca,
mas tu danza es perpetua
como el cantar de tus alas;
Sueño con un día
sin risas fugaces
donde el trino de tus ojos
azules sea por mi beso
Y no por tus sueños
de encumbrados
suspiros y de
espejos disfrazados.
Quédate conmigo,
besando la laguna
libélula de quimeras,
deja de bailar sobre el río.
tus azules ojos,
encendidos como
soles en la penumbra
De cisnes son
tus pasos sobre
el espejo que te mira
y que tú miras
Una y otra vez
Intentas caminar
sobre él, que se niega
Dejándote caer sin más
Yo quisiera sostener
tus pasos de oca,
mas tu danza es perpetua
como el cantar de tus alas;
Sueño con un día
sin risas fugaces
donde el trino de tus ojos
azules sea por mi beso
Y no por tus sueños
de encumbrados
suspiros y de
espejos disfrazados.
Quédate conmigo,
besando la laguna
libélula de quimeras,
deja de bailar sobre el río.