Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tan sólo necesito que algún beso rebelde
escape de tu boca y llegue hasta mis labios;
después, no tengo duda, querrás entre mis brazos
mirar salir la luna y el sol aparecerse.
Tan sólo yo preciso que tú tan sólo aceptes
que yo beba tu aliento, nomás breve intervalo:
si sólo dos instantes me dejas tú, probarlo,
verás que el degustarme, el corazón te enciende.
No importa si es capricho, o acaso algún equívoco;
o bien que por enojo hasta mi boca vuele
alguno de tus besos, quizás el más rebelde,
irónico y travieso; incluso, beso frívolo.
Yo sólo necesito, un beso tuyo, único,
y tú sabrás entonces, quien, en verdad…te quiere.
escape de tu boca y llegue hasta mis labios;
después, no tengo duda, querrás entre mis brazos
mirar salir la luna y el sol aparecerse.
Tan sólo yo preciso que tú tan sólo aceptes
que yo beba tu aliento, nomás breve intervalo:
si sólo dos instantes me dejas tú, probarlo,
verás que el degustarme, el corazón te enciende.
No importa si es capricho, o acaso algún equívoco;
o bien que por enojo hasta mi boca vuele
alguno de tus besos, quizás el más rebelde,
irónico y travieso; incluso, beso frívolo.
Yo sólo necesito, un beso tuyo, único,
y tú sabrás entonces, quien, en verdad…te quiere.
Última edición: