Daniel Martínez Bauzá
Poeta recién llegado
Con pie de escayola desperté.
Un día en la cola tras caer.
Escalé hacia el lomo y ya no,
no obedecía mis gestos.
Hice del plomo flotador,
probé lo que detesto.
Juguemos
a ser actores
que no actúan en su función.
Toreros
de ardientes soles
que explotan la sin razón.
Combustión
lenta y permanente,
chamusquina
de espuma y aguardiente.
Procesión
de intentos en mi mente.
Limusina
de zorras indecentes.
No seamos libres,
no seamos uno,
no seamos dos,
no seamos presos.
Tal vez delires,
tal vez alguno
muera de tos,
pero los besos...
En ellos creo yo,
religión universal,
sin rezar te dan la paz.
Por ellos pierdo voz,
me suicido en un rosal
salpicando al capataz.
Un día en la cola tras caer.
Escalé hacia el lomo y ya no,
no obedecía mis gestos.
Hice del plomo flotador,
probé lo que detesto.
Juguemos
a ser actores
que no actúan en su función.
Toreros
de ardientes soles
que explotan la sin razón.
Combustión
lenta y permanente,
chamusquina
de espuma y aguardiente.
Procesión
de intentos en mi mente.
Limusina
de zorras indecentes.
No seamos libres,
no seamos uno,
no seamos dos,
no seamos presos.
Tal vez delires,
tal vez alguno
muera de tos,
pero los besos...
En ellos creo yo,
religión universal,
sin rezar te dan la paz.
Por ellos pierdo voz,
me suicido en un rosal
salpicando al capataz.
Última edición: