Besos perdidos
Sin importarse, cayeron
en un saco-cielo roto
En un sinfín tan oscuro y vacío
que se abismaron de olvido
Eran los besos tuyos,
eran los sueños míos
El viento se agolpaba en la puerta
vendiendo sus resfríos
Un ave en la rama del abeto
volatilizaba tus gentíos
La militancia de tus labios
fue desobediencia en los míos
Fui un anatomista, un clavadista
en el harén de los desvaríos,
cabalgando con guadañas
erotizándote en mis bríos
Mi amor pulcro fue tu piel,
la misma que congelaban los fríos
Arcón de espacios para vivirlos,
un triste y lejano lunes de hastío
Los arrebata el silencio amigo
Los desata un abrazo sombrío
Horizontes entrecortados de fuego
Las bocas atraviesa el rocío
Tristeza de afiebrados labios
sin vela, ni motor, ni vacío
Navegan en un desierto clandestino
arqueando sus entrecejos de navío
Te regalan los vientos su arte
Requisando tu alma al gris cuerpo mío
Escribí en el lecho del mar
Un suspiro olvidado en el río,
es un amor que se va
tras cada beso perdido