Moisés Hernández González
Poeta recién llegado
Estábamos tan llenos de estos besos,
de pudorosos besos tan ardientes,
de grandes besos rojos excelentes,
deleitables y hermosos estos besos,
Tan ahogados de agua de los besos,
de los besos pulsantes y pudientes
besos, besos y besos tan nacientes
en bello espíritu de dios, en besos.
El beso maternal en las mejillas,
ese beso en el cuello al extasiado,
árbol prodigio, besos sus semillas,
embeleso del más afortunado,
son los besos pecados, maravillas,
bendito el dios del beso enamorado.
de pudorosos besos tan ardientes,
de grandes besos rojos excelentes,
deleitables y hermosos estos besos,
Tan ahogados de agua de los besos,
de los besos pulsantes y pudientes
besos, besos y besos tan nacientes
en bello espíritu de dios, en besos.
El beso maternal en las mejillas,
ese beso en el cuello al extasiado,
árbol prodigio, besos sus semillas,
embeleso del más afortunado,
son los besos pecados, maravillas,
bendito el dios del beso enamorado.
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