viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:73c969a58e]Te escribo desde un rincón
convexo, agudo y oscuro,
para contarte el dolor de la tierra
mientras el miedo me engulle.
Mis ojos ahumados prisman
el verde,
lo hacen penumbra densa.
Mis manos rotas abrazan
las espinas,
para que a cada estremecimiento,
mi corazón mustio
conciba un latido más,
un batir de alas agónico
del ave del paraíso perdido.
Un blues danza con mis lágrimas
en lánguidas tinieblas
hechas sopor.
Y sé que hay luz en alguna parte,
y sé que eso me hunde más
en ese anhelo celoso de rabia.
Se me queman a fuego lento
las entrañas
y el respirar se vuelve odisea
ardua.
El aire rasga mi garganta
cada vez que traspasa mi boca.
Y el cieno se queda dormido
como guante en mi paladar.
Sabe a fracasos y a derrotas,
a ilusiones frustradas,
o a sueños desmembrados
en el hedor de sus patéticos
ensayos de cumplirse.[/center:73c969a58e]
convexo, agudo y oscuro,
para contarte el dolor de la tierra
mientras el miedo me engulle.
Mis ojos ahumados prisman
el verde,
lo hacen penumbra densa.
Mis manos rotas abrazan
las espinas,
para que a cada estremecimiento,
mi corazón mustio
conciba un latido más,
un batir de alas agónico
del ave del paraíso perdido.
Un blues danza con mis lágrimas
en lánguidas tinieblas
hechas sopor.
Y sé que hay luz en alguna parte,
y sé que eso me hunde más
en ese anhelo celoso de rabia.
Se me queman a fuego lento
las entrañas
y el respirar se vuelve odisea
ardua.
El aire rasga mi garganta
cada vez que traspasa mi boca.
Y el cieno se queda dormido
como guante en mi paladar.
Sabe a fracasos y a derrotas,
a ilusiones frustradas,
o a sueños desmembrados
en el hedor de sus patéticos
ensayos de cumplirse.[/center:73c969a58e]