Me casaré contigo
Flotando entre las letras
Haremos el amor en un acento
Nos besaremos sobre el cuerpo de la Z
Acariciaré tu piel en cada espació
Y tú me saborearas como a un poema
El orgasmo será la frase exacta
La expresión gramática de la excelencia
Subrayaré tus senos
Pondré en paréntesis tu silueta
Te excitaré hasta el cielo
Con un soneto de lengua
Nuestro apócrifo dirá
Los amantes del idioma eterno
Y en un morfema incompleto
Conjugaremos el presente de amar
En la sintaxis del sexo
I
Boda sensible, de amor verdadero, nada puede detener al sentimiento, y si así lo ha querido el destino, si el camino nos indica separación y nuestro corazón protesta con todo su sagrado intelecto, le daremos a la vida, una gran sorpresa, la habilidad del amor, destruyendo el alfabeto con bellezas; donde la cama nupcial es formada de conjunciones sin tiempo, donde el tú y el yo, se reúnen en una oda de fuego; baladas de noches increíbles, donde dos seres se enamoran y se juran eternidad con toda la fe de su sentimiento, lo que pase después ya no es cuestión de la vida, es cuestión de dos espíritus enamorados en el centro de su verbo.
Flotando entre las letras
Haremos el amor en un acento
Nos besaremos sobre el cuerpo de la Z
Acariciaré tu piel en cada espació
Y tú me saborearas como a un poema
El orgasmo será la frase exacta
La expresión gramática de la excelencia
Subrayaré tus senos
Pondré en paréntesis tu silueta
Te excitaré hasta el cielo
Con un soneto de lengua
Nuestro apócrifo dirá
Los amantes del idioma eterno
Y en un morfema incompleto
Conjugaremos el presente de amar
En la sintaxis del sexo
I
Boda sensible, de amor verdadero, nada puede detener al sentimiento, y si así lo ha querido el destino, si el camino nos indica separación y nuestro corazón protesta con todo su sagrado intelecto, le daremos a la vida, una gran sorpresa, la habilidad del amor, destruyendo el alfabeto con bellezas; donde la cama nupcial es formada de conjunciones sin tiempo, donde el tú y el yo, se reúnen en una oda de fuego; baladas de noches increíbles, donde dos seres se enamoran y se juran eternidad con toda la fe de su sentimiento, lo que pase después ya no es cuestión de la vida, es cuestión de dos espíritus enamorados en el centro de su verbo.