Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
No importa la pirámide instalada
sino aprobar la efusiva inocencia,
para encontrarte tan clavado en dos mitades:
la una es libre, la otra una mierda.
Cada gesto llega limitado por engaños,
ojos obligados. El plástico da a luz venenosa publicidad,
y el hundimiento es inmenso, y todos sonreídos
ante la hipnosis tecnológica.
Me fui, se fueron...
cayeron, también caí...
de vez en cuando vuelvo
para encontrarme con unos pocos...
sino aprobar la efusiva inocencia,
para encontrarte tan clavado en dos mitades:
la una es libre, la otra una mierda.
Cada gesto llega limitado por engaños,
ojos obligados. El plástico da a luz venenosa publicidad,
y el hundimiento es inmenso, y todos sonreídos
ante la hipnosis tecnológica.
Me fui, se fueron...
cayeron, también caí...
de vez en cuando vuelvo
para encontrarme con unos pocos...