Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
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Tú, espejo libre
en el cual las aves nadan,
en dónde es una alegría el día,
nace el mar azul ya coloreado y
los sueños de la luna vienen
a tenderte la alfombra de su melena.
Historia sin final,
el cielo luce abismado
en la proximidad de mis brazos,
mi canción,
besos que se encienden,
como un sol que nunca se oculta.
Un canto para ti,
compás de mi razón,
impacto súbito de luz en la oscuridad,
eco de una melodía olvidada.
Entusiasmo de tierra
con capacidad de estrella,
los sueños toman los colores
que siento ahora en los labios.
Fluyente lava diluida,
fulgor fajina de las bocas,
cenizas suaves de entretejidas llamas,
floración divina de la carne,
lenguas de fuego apasionadas
que humedecen las brasas encendidas.
Tú, espejo libre
en el cual las aves nadan,
en dónde es una alegría el día,
nace el mar azul ya coloreado y
los sueños de la luna vienen
a tenderte la alfombra de su melena.
Historia sin final,
el cielo luce abismado
en la proximidad de mis brazos,
mi canción,
besos que se encienden,
como un sol que nunca se oculta.
Un canto para ti,
compás de mi razón,
impacto súbito de luz en la oscuridad,
eco de una melodía olvidada.
Entusiasmo de tierra
con capacidad de estrella,
los sueños toman los colores
que siento ahora en los labios.
Fluyente lava diluida,
fulgor fajina de las bocas,
cenizas suaves de entretejidas llamas,
floración divina de la carne,
lenguas de fuego apasionadas
que humedecen las brasas encendidas.