Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es la tarde...
El sol se pone rojo
y la sombra de los arboles
se estira...al infinito...
Unas casas en los montes
se vuelven doradas
cuando cae el crepúsculo.
Ni un soplo de viento
en el aire suave
que huele a tierra caliente,
y a hierbas secas...
El paisaje me invita
a su ensoñación inaccesible.
Pués de mi corazón brota
ese grito de amor mudo
que sólo tú puedes escuchar...
©
Hermoso grito de amor que traspasa ese sol que cada atardecer acaricia los montes y envuelve en color oro todo lo que toca.
Profundo y melancolico poema amiga Amarilys. Siempre es un placer sumergirse en tus letras.
Siempre un fuerte abrazo.