Sira
Poeta fiel al portal
Brexit
Nunca antes reparé en la posibilidad
de que el rutilante sueño europeo
afrontase -¡tan temprano!- su fugacidad.
Supone contemplar, impotente, de nuevo
seculares muros volviéndose a alzar:
separando etnias y estableciendo fronteras.
Alimentando inquinas, fomentando cadenas.
Fue un día triste y funesto, no cabe duda,
para todo aquel que no reconociera
más honorable emblema o bandera
que la de pertenecer a la Humanidad.
Nunca antes reparé en la posibilidad
de que el rutilante sueño europeo
afrontase -¡tan temprano!- su fugacidad.
Supone contemplar, impotente, de nuevo
seculares muros volviéndose a alzar:
separando etnias y estableciendo fronteras.
Alimentando inquinas, fomentando cadenas.
Fue un día triste y funesto, no cabe duda,
para todo aquel que no reconociera
más honorable emblema o bandera
que la de pertenecer a la Humanidad.