Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me olvidé de mí y
de los falsos poderes
me fui transformando,
y percibí en tu pudor
una oración de antorchas,
y ahora
un juego de lenguas de fuego,
salió de las profundidades
tendiéndome tus labios vitales,
Ya habías alcanzado la otra orilla.
Ahora sabes que me dueles y sé
que te duelo,
pero algo nos une mucho más.
Acaso podamos besar nuestras manos
estremecidas
y tiritemos al emprender el ascenso
en la fusión,
ya no me complazco en preguntas
ni busco respuestas,
solo un vestigio de piedad desde las
honduras de la unión,
y tu cabellera se desplaza
sobre mis sombras
donde tu palidez se acuesta
y de pronto vuelve a tener sentido
el ocaso adonde el sol descansa.
de los falsos poderes
me fui transformando,
y percibí en tu pudor
una oración de antorchas,
y ahora
un juego de lenguas de fuego,
salió de las profundidades
tendiéndome tus labios vitales,
Ya habías alcanzado la otra orilla.
Ahora sabes que me dueles y sé
que te duelo,
pero algo nos une mucho más.
Acaso podamos besar nuestras manos
estremecidas
y tiritemos al emprender el ascenso
en la fusión,
ya no me complazco en preguntas
ni busco respuestas,
solo un vestigio de piedad desde las
honduras de la unión,
y tu cabellera se desplaza
sobre mis sombras
donde tu palidez se acuesta
y de pronto vuelve a tener sentido
el ocaso adonde el sol descansa.