Harry Haller
Poeta recién llegado
La brisa de invierno que llega a mi alcoba
satura mi existencia de vuelos nocturnos,
pájaros sin alas,
recuerdos monótonos de un día que no existe.
La brisa de invierno cuando llega
se desvanece en el risueño titilar de tus ojos verdes,
cuando el sol amarillo rodea las nubes grises
la muchedumbre putrefacta de mis pensamientos,
ya no sonríen con la lluvia.
Hoy estamos en pleno invierno,
invierno frío, gris como violín enamorado,
insolente como el mocoso que pide monedas en la esquina.
Brisa de invierno.
Las golondrinas ya van muy lejos,
mientras yo,
hablo con la silueta negra que dejó mi amada
en mi lecho.
satura mi existencia de vuelos nocturnos,
pájaros sin alas,
recuerdos monótonos de un día que no existe.
La brisa de invierno cuando llega
se desvanece en el risueño titilar de tus ojos verdes,
cuando el sol amarillo rodea las nubes grises
la muchedumbre putrefacta de mis pensamientos,
ya no sonríen con la lluvia.
Hoy estamos en pleno invierno,
invierno frío, gris como violín enamorado,
insolente como el mocoso que pide monedas en la esquina.
Brisa de invierno.
Las golondrinas ya van muy lejos,
mientras yo,
hablo con la silueta negra que dejó mi amada
en mi lecho.