JavierLicantropo
Poeta recién llegado
Hay tardes que solo sirven para hacer nada,
donde la lluvia roza tu ventana,
la música tiene el tono perfecto, el volumen ideal.
En días así no queda más que escribir sobre la nada,
desbordar mares hambrientos de pasión,
veredas sedientas de tinta.
Cada milímetro de lluvia es equivalente a cada verso,
su estructura huele a tierra mojada,
no tiene métrica ni sentido.
Se lleva la tarde el viento alcoholizado del ayer,
del que algunos nos acordamos con tragos amargos,
y otros con dulces amaneceres.
Todo es cuestión de retorica,
de burda estética con simple belleza,
todo es tan extraño.
No querrás seguir,
te perderás en este mar,
no sabes navegar sin reglas.
No iremos a un lugar bueno,
esta soledad y vino barato es todo,
no soy a quien quieres seguir huye.
donde la lluvia roza tu ventana,
la música tiene el tono perfecto, el volumen ideal.
En días así no queda más que escribir sobre la nada,
desbordar mares hambrientos de pasión,
veredas sedientas de tinta.
Cada milímetro de lluvia es equivalente a cada verso,
su estructura huele a tierra mojada,
no tiene métrica ni sentido.
Se lleva la tarde el viento alcoholizado del ayer,
del que algunos nos acordamos con tragos amargos,
y otros con dulces amaneceres.
Todo es cuestión de retorica,
de burda estética con simple belleza,
todo es tan extraño.
No querrás seguir,
te perderás en este mar,
no sabes navegar sin reglas.
No iremos a un lugar bueno,
esta soledad y vino barato es todo,
no soy a quien quieres seguir huye.