Meduza
Poeta recién llegado
Bromas crueles del destino te hacen ir por un camino pensando
Que es el correcto pero de pronto te llega ese momento,
En el que tu corazón se reduce a un comino y te das cuenta
Que hasta el mismo respirar ya te cuesta pues todo a fracaso te apesta,
El diablo a tu lado te besa, postrando sus cuernos en tu frente,
Abrazándote fuerte consolándote en su manto obscuro,
Recolectando tú llanto para engrandecer su encanto,
Santo infernal, temible y abismal canto se vuelve amo de tus desfortunas.
El sollozar propio corriendo como acido de tus ojos a las mejillas,
Quemando, demacrando, desgastando tu rostro.
Derrota el pan de cada día, sombría melancolía.
De el soñar con triunfar, del el querer volar para siempre terminar igual.
¡El aferrarse a una nula esperanza para terminar en de si mismo la matanza!
Que es el correcto pero de pronto te llega ese momento,
En el que tu corazón se reduce a un comino y te das cuenta
Que hasta el mismo respirar ya te cuesta pues todo a fracaso te apesta,
El diablo a tu lado te besa, postrando sus cuernos en tu frente,
Abrazándote fuerte consolándote en su manto obscuro,
Recolectando tú llanto para engrandecer su encanto,
Santo infernal, temible y abismal canto se vuelve amo de tus desfortunas.
El sollozar propio corriendo como acido de tus ojos a las mejillas,
Quemando, demacrando, desgastando tu rostro.
Derrota el pan de cada día, sombría melancolía.
De el soñar con triunfar, del el querer volar para siempre terminar igual.
¡El aferrarse a una nula esperanza para terminar en de si mismo la matanza!