aedo
Poeta recién llegado
Entre cien paraísos mientras la brújula arde
se queman las manos
Gotas de fuego sudor cromado
y las voces se afilaron en piedras grises y negrasy las voces dilatan los ojos hasta acariciar el sol
y las voces se transforman en dioses de plástico
y las voces asesinan las manos de cometa roja
Gotas de fuego sudor cromado
lluvia de melocotones sobre el oído de caracolincienso de pólvora húmeda asfixiando la voz
tempestad avivada de flameante luminosidad
nidos del árbol que cuelga sobre la última hoja
serpiente de metal con alma de veneno infinito
y espasmos en la primavera gris
llenan de barro seco los zapatos de hueso mordido
y el hervor de la pura conciencia salpica
Gotas de fuego sudor cromado.