Estuve buscando las respuestas de tantos porque
estaba equivocada buscando y buscando en todas partes
buscando en otras personas la razón de tu desamor,
buscando la excusas de mi herida, buscando aquello que yo no veía,
buscando respuestas en ideas de la vida, yo sola sufría.
Estaba tan cerca de mi enemiga
Que ciega que estaba, yo no la veía, ni la reconocía entre tantas espinas
pero sentía en su poder la capacidad que tenía para causarte tantas heridas
sin contemplaciones y hasta más no poder, te hería y te hería,
busqué reacciones, afirmaciones, mentiras e insultos
siendo todos ellos, la obra maestra de dos corazones rotos
Dos corazones profundamente humillados, el tuyo y el mío,
con la desconfianza agarrada de la mano, mientras yo pensaba;
el amor todo lo puede por ser más grande que el orgullo,
cuando hay errores el corazón perdona y vuelve a creer
y se entrega con todo, y se da el doble en ese querer.
Ahora quiero recuperarlo todo y lo veo en un sueño que está suspendido
entre mi mirada ausente, en mi corazón negado,
una lágrima perdida en un soñar desintegrado,
que el tiempo lo diga, es lo que tu corazón hoy me ofrece
y mi enemiga rendida en su paraíso de rosas, va juzgando la vida.
¡Estaba tan cerca de mi enemiga !
Sonrío al espejo, me veo esperanzadora, me miro sonriendo
me miro por dentro, me entiendo y sorprendo
me veo, y me veo
y en el espejo descubrí que esa imagen que tenia frente a mi,
era la fiel causante de tantas heridas, es que era yo, mi propia enemiga.
Para ti Martín, que aun te amo, yo, tu-Maryte
estaba equivocada buscando y buscando en todas partes
buscando en otras personas la razón de tu desamor,
buscando la excusas de mi herida, buscando aquello que yo no veía,
buscando respuestas en ideas de la vida, yo sola sufría.
Estaba tan cerca de mi enemiga
Que ciega que estaba, yo no la veía, ni la reconocía entre tantas espinas
pero sentía en su poder la capacidad que tenía para causarte tantas heridas
sin contemplaciones y hasta más no poder, te hería y te hería,
busqué reacciones, afirmaciones, mentiras e insultos
siendo todos ellos, la obra maestra de dos corazones rotos
Dos corazones profundamente humillados, el tuyo y el mío,
con la desconfianza agarrada de la mano, mientras yo pensaba;
el amor todo lo puede por ser más grande que el orgullo,
cuando hay errores el corazón perdona y vuelve a creer
y se entrega con todo, y se da el doble en ese querer.
Ahora quiero recuperarlo todo y lo veo en un sueño que está suspendido
entre mi mirada ausente, en mi corazón negado,
una lágrima perdida en un soñar desintegrado,
que el tiempo lo diga, es lo que tu corazón hoy me ofrece
y mi enemiga rendida en su paraíso de rosas, va juzgando la vida.
¡Estaba tan cerca de mi enemiga !
Sonrío al espejo, me veo esperanzadora, me miro sonriendo
me miro por dentro, me entiendo y sorprendo
me veo, y me veo
y en el espejo descubrí que esa imagen que tenia frente a mi,
era la fiel causante de tantas heridas, es que era yo, mi propia enemiga.
Para ti Martín, que aun te amo, yo, tu-Maryte