Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al borde abigarrado de un abismo,
la fuente asperge esperanzas, pero no sueltas
ninguna soga ni cruzas el puente por miedo,
Tu historia ni la de mi vida no termina, no se
da por vencida,
no finaliza en el azar,
que siempre es imprevisto;
fueron mi locura y lo incierto quienes vaticinaron la desaparición,
pero tu amor se aferra a mis piernas y no caes...
Fue mi locura quien te rescató y te retuvo,
la virtud del amor es volverse leyenda viva,
no hacen falta mágicas palabras,
las cadenas se rompen de una vez ,
no hay luz en el silencio de una noche triste,
salvo que un beso decida,
podriamos andar en el desierto y no beber,
un Dromedario lanza a cada paso su baba,
todo puede volverse silencio al meditar como buda,
puede un beso decidir,
lo desierto tiene espejismos, puede incluso
al deshacernos en la arena fundirnos en
nosotros, pues la plenitud de ser para ambos un fin
puede fudirnos para siempre y volvernos eternos.
la fuente asperge esperanzas, pero no sueltas
ninguna soga ni cruzas el puente por miedo,
Tu historia ni la de mi vida no termina, no se
da por vencida,
no finaliza en el azar,
que siempre es imprevisto;
fueron mi locura y lo incierto quienes vaticinaron la desaparición,
pero tu amor se aferra a mis piernas y no caes...
Fue mi locura quien te rescató y te retuvo,
la virtud del amor es volverse leyenda viva,
no hacen falta mágicas palabras,
las cadenas se rompen de una vez ,
no hay luz en el silencio de una noche triste,
salvo que un beso decida,
podriamos andar en el desierto y no beber,
un Dromedario lanza a cada paso su baba,
todo puede volverse silencio al meditar como buda,
puede un beso decidir,
lo desierto tiene espejismos, puede incluso
al deshacernos en la arena fundirnos en
nosotros, pues la plenitud de ser para ambos un fin
puede fudirnos para siempre y volvernos eternos.
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