BÚSQUEDA DE ARIADNA
He de buscar en los más íntimos rincones del Laberinto
He de encontrar a todos los Minotauros que te acechan
He de encontrar la simetría de los cóncavos pasillos y sus sombras.
Desvelar espejos y lagunas verticales
Imaginar cielos que son aguas rutilantes.
Deambulando en el iris polícromo de tus ojos
asido a tus cabellos que nacen del jade
soy nube que se extingue exprimida ya su lluvia
Algún interno dios me ha impetrado esta tarea
se acompasan mis latidos como el de los élitros que zumban en la noche.
Late el dorado hilo que nace de tu calor.
Se anuda en las horribles fauces de los monstruos que me habitan
Y desprende rojas canciones mientras vibra entre tus manos.
Marioneta soy manejada por un sueño
mientras avanzo temeroso por pasillos y húmedas escaleras
Este es mi mundo y empiezo a amarlo
rechazándolo como castigo impuesto.
Dovelas y mamperlanes
ojivas y rosetones
inscripciones de prófugos
esa es la cáustica chamarilería
donde se tejen mis horas.
Y en esta ausencia de espejos mi verdad se hace evidente
El agua del estanque acaricia mi reflejo
La hoja seca bajo mi pie cruje cuando muerta
La lluvia me circunda y me rehuye
Nunca es parte de mi cuerpo.
Mis pasos son gérmenes de huídas inconclusas
La levedad de mi paso produce ecos en el silencio
Se que al final de algún espasmo te hallaré
y un barco nos estará aguardando
aunque yo haya muerto ya en tus brazos.
Ilist.: Minotauro despierta a Ariadna con un beso. 2014. David Cedeño.
He de buscar en los más íntimos rincones del Laberinto
He de encontrar a todos los Minotauros que te acechan
He de encontrar la simetría de los cóncavos pasillos y sus sombras.
Desvelar espejos y lagunas verticales
Imaginar cielos que son aguas rutilantes.
Deambulando en el iris polícromo de tus ojos
asido a tus cabellos que nacen del jade
soy nube que se extingue exprimida ya su lluvia
Algún interno dios me ha impetrado esta tarea
se acompasan mis latidos como el de los élitros que zumban en la noche.
Late el dorado hilo que nace de tu calor.
Se anuda en las horribles fauces de los monstruos que me habitan
Y desprende rojas canciones mientras vibra entre tus manos.
Marioneta soy manejada por un sueño
mientras avanzo temeroso por pasillos y húmedas escaleras
Este es mi mundo y empiezo a amarlo
rechazándolo como castigo impuesto.
Dovelas y mamperlanes
ojivas y rosetones
inscripciones de prófugos
esa es la cáustica chamarilería
donde se tejen mis horas.
Y en esta ausencia de espejos mi verdad se hace evidente
El agua del estanque acaricia mi reflejo
La hoja seca bajo mi pie cruje cuando muerta
La lluvia me circunda y me rehuye
Nunca es parte de mi cuerpo.
Mis pasos son gérmenes de huídas inconclusas
La levedad de mi paso produce ecos en el silencio
Se que al final de algún espasmo te hallaré
y un barco nos estará aguardando
aunque yo haya muerto ya en tus brazos.
Ilist.: Minotauro despierta a Ariadna con un beso. 2014. David Cedeño.