Estado catatónico del alma.
Karma muerto.
Espíritu infecto y ruín.
Tengo que salir de aquí.
Sea como fuere caí rendido a ti.
Y ahora en la agonía
no llega el día
que trae la paz a mi vida
y alegra la mañana inconclusa
al alba desnuda por mi.
Cien lamentos escondidos se habren paso.
Y sin recordar el lapso
me arrepiento a mala hora.
Parece ser que estoy muerto
y, aún así siento nauseas
y jadeando mi garganta
exhala un último aliento
desaparezco a lo lejos,
me voy llendo al horizonte
difuso de mi querer.
Creer es mi esperanza hoy.
Mi fé contigo está,
un verbo más
y no más
concluye así mi cábala que es tuya,
suya, nuestra.
Karma muerto.
Espíritu infecto y ruín.
Tengo que salir de aquí.
Sea como fuere caí rendido a ti.
Y ahora en la agonía
no llega el día
que trae la paz a mi vida
y alegra la mañana inconclusa
al alba desnuda por mi.
Cien lamentos escondidos se habren paso.
Y sin recordar el lapso
me arrepiento a mala hora.
Parece ser que estoy muerto
y, aún así siento nauseas
y jadeando mi garganta
exhala un último aliento
desaparezco a lo lejos,
me voy llendo al horizonte
difuso de mi querer.
Creer es mi esperanza hoy.
Mi fé contigo está,
un verbo más
y no más
concluye así mi cábala que es tuya,
suya, nuestra.