Frangelo
Poeta recién llegado
Tengo el corazón en telarañas
No me extraña
Recuerdo abrumado, como moría por pertenecer al tacto, por ser algo
Como el colchón parecía extender fuertes brazos que se enterraban en mi piel guardada
Y las patas de la cama ardían desesperadas por el peso muerto que cargaban
Eran las seis, o las diez
Cuando entre el vapor del café atravesaban las luces de calles sin fe
Desde los barrotes de esta cárcel de dilemas
Recordé como desgastaba mis piernas
Detrás de cariño, detrás de problemas
Como al final de la tarde, este pobre duende se sentaba en los faroles
Rebuznaba en frente de las clases y deseaba besar a quienes creía inmortales
Los besos, que recelo
¿Son el comienzo o el final de los problemas?
Algunos los esconden, otros los exponen
Algunos los suponen, otros los carcomen
Terminamos como zorros dormidos que dejan pasar el tren
Porque queremos a alguien pero no sabemos a quién
Sollozamos por pensar que perdieron fuerza nuestros brazos
Que se volvió frío nuestro tacto
Seco nuestro encanto
Que no somos nada pero con alguien podremos ser algo
Que descuidados…
Siempre rozando las hojas de lo básico
Pero guardado en alguna esquina de nuestro castillo abandonado
Ahí estamos
Como un hombro propio
Como un ayudante sin peros
Que desconoce lo ajeno, no permite que lo nuevo se vuelva viejo
Conoce selvas de cemento, funerales sin entierro y dioses de acero
Egoísta y pendenciero contra quienes desean volverlo suyo
Funde las cadenas propias, las deja volar, porque el prejuicio agobia
Te libra del atosigo, te recuerda que quizás hiciste una mala elección
Entre tanto amor con amor, elegiste amor con traición
Traición a vos, pobre duende
Lo conoces y el cemento se vuelve cristal
Las sabanas comienzan a flotar, tus pensamientos a evaporar
Tomaste un respiro en medio de este torbellino
Lo liberaste, se fue por la ventana pero olvidó que vos lo creaste
Mientras el ayudante volvía a tu pecho, agradecido por tu esmero
Soltó un papel invadido por un plumero
Y decía…
“No importa que tan viejo sea el espejo, lo que importa es el reflejo”.
No me extraña
Recuerdo abrumado, como moría por pertenecer al tacto, por ser algo
Como el colchón parecía extender fuertes brazos que se enterraban en mi piel guardada
Y las patas de la cama ardían desesperadas por el peso muerto que cargaban
Eran las seis, o las diez
Cuando entre el vapor del café atravesaban las luces de calles sin fe
Desde los barrotes de esta cárcel de dilemas
Recordé como desgastaba mis piernas
Detrás de cariño, detrás de problemas
Como al final de la tarde, este pobre duende se sentaba en los faroles
Rebuznaba en frente de las clases y deseaba besar a quienes creía inmortales
Los besos, que recelo
¿Son el comienzo o el final de los problemas?
Algunos los esconden, otros los exponen
Algunos los suponen, otros los carcomen
Terminamos como zorros dormidos que dejan pasar el tren
Porque queremos a alguien pero no sabemos a quién
Sollozamos por pensar que perdieron fuerza nuestros brazos
Que se volvió frío nuestro tacto
Seco nuestro encanto
Que no somos nada pero con alguien podremos ser algo
Que descuidados…
Siempre rozando las hojas de lo básico
Pero guardado en alguna esquina de nuestro castillo abandonado
Ahí estamos
Como un hombro propio
Como un ayudante sin peros
Que desconoce lo ajeno, no permite que lo nuevo se vuelva viejo
Conoce selvas de cemento, funerales sin entierro y dioses de acero
Egoísta y pendenciero contra quienes desean volverlo suyo
Funde las cadenas propias, las deja volar, porque el prejuicio agobia
Te libra del atosigo, te recuerda que quizás hiciste una mala elección
Entre tanto amor con amor, elegiste amor con traición
Traición a vos, pobre duende
Lo conoces y el cemento se vuelve cristal
Las sabanas comienzan a flotar, tus pensamientos a evaporar
Tomaste un respiro en medio de este torbellino
Lo liberaste, se fue por la ventana pero olvidó que vos lo creaste
Mientras el ayudante volvía a tu pecho, agradecido por tu esmero
Soltó un papel invadido por un plumero
Y decía…
“No importa que tan viejo sea el espejo, lo que importa es el reflejo”.