Derghos
A la nada regresa la realidad de las palabras
Cuando la estampida arrecia
como un caballo vendaval de la espesura
arrecia vehemente contra roca la carne:
fútil culpar al movimiento.
Si una piedra resbala
y monte abajo
crea estruendo y avalancha,
culpar al pie patoso:
fútil culpar al movimiento.
Si la naturaleza no yerra
está en la mano intencionada
cuando un acto cobra conciencia
y entierra
y bajo una losa de barro
nada, apenas visible
a la moribunda conciencia.
como un caballo vendaval de la espesura
arrecia vehemente contra roca la carne:
fútil culpar al movimiento.
Si una piedra resbala
y monte abajo
crea estruendo y avalancha,
culpar al pie patoso:
fútil culpar al movimiento.
Si la naturaleza no yerra
está en la mano intencionada
cuando un acto cobra conciencia
y entierra
y bajo una losa de barro
nada, apenas visible
a la moribunda conciencia.
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