Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cada día quiero habitar tu aliento,
ser el aire que te rodea,
el medio en que te mueves.
Cada día quiero ser el alma de tus versos,
ser la palabra,
hallarme en el pensamiento
en que forjas tus poemas de amor y vida.
Cada día quiero ser la luz de la mañana
que se posa amorosa en tus párpados dormidos.
Cada día quiero ser el trino
de la alondra que tu sueño despereza.
Cada día quiero ser la almohada
donde reposas la cabeza,
donde buscas refugio,
ese rincón amigo a salvo de lágrimas,
de sufrimiento.
Cada día quiero ser el hueco en que te recoges,
acogedor de amores, de besos,
de caricias, encendido de luz de luna,
tachonado de luceros.
ser el aire que te rodea,
el medio en que te mueves.
Cada día quiero ser el alma de tus versos,
ser la palabra,
hallarme en el pensamiento
en que forjas tus poemas de amor y vida.
Cada día quiero ser la luz de la mañana
que se posa amorosa en tus párpados dormidos.
Cada día quiero ser el trino
de la alondra que tu sueño despereza.
Cada día quiero ser la almohada
donde reposas la cabeza,
donde buscas refugio,
ese rincón amigo a salvo de lágrimas,
de sufrimiento.
Cada día quiero ser el hueco en que te recoges,
acogedor de amores, de besos,
de caricias, encendido de luz de luna,
tachonado de luceros.