CADA TARDE
Levantarse es una monotonía
tan igual que ves cosas diferentes,
almuerzo literario cada día,
bostezo con los más indeferentes.
Cada tarde un poco más de lo mismo,
de mismos licores,de mismos hielos,
odio disimular mi pesimismo
púdranse deseos con anhelos.
Me divierte sentarme en la terraza
a ver pasar la vida ¡y cómo pasa!
de ti, de mí y de la más fea dama,
y las horas minutean su amenaza
y el infierno es volver de nuevo a casa
y no verte sóñándome en mi cama.
Rubén Anyolini
Levantarse es una monotonía
tan igual que ves cosas diferentes,
almuerzo literario cada día,
bostezo con los más indeferentes.
Cada tarde un poco más de lo mismo,
de mismos licores,de mismos hielos,
odio disimular mi pesimismo
púdranse deseos con anhelos.
Me divierte sentarme en la terraza
a ver pasar la vida ¡y cómo pasa!
de ti, de mí y de la más fea dama,
y las horas minutean su amenaza
y el infierno es volver de nuevo a casa
y no verte sóñándome en mi cama.
Rubén Anyolini