A menudo las tristes pasiones
desatan los nudos del pudo haber sido
miserables son las tentaciones
que vagan sin rumbo faltas de latido.
Un buen verso es un arma suicida
tu rostro mi espejo,tu dolor mi llanto,
cada vez que se muere la vida
el tiempo sin ira detiene mi canto.
Mis pasitos sin huellas bailan sin compás
en un cielo ausente de estrellas,
cada vez que regreso y re-miro hacia atrás
naufragueo en un mar de botellas.
Y otra vez a empezar;
lo que pronto tendrá que acabar;
esperemos que dure
y que nunca nos cure
el azar...
La esperanza habita en sus labios
carmin medicina de enfermos fatales,
casi siempre los Dioses más sabios
se mueren de golpe siendo tan mortales.
Envejezco de infancia ciego sin mirar
los lunares que sueñan mis sueños,
intentando olvidarte harto de recordar
una boca sin patria ni dueños.
y otra vez, a empezar
esperando a quien no llegará,
deja que te recuerde
canto lo que se pierde
soledad...
Rubén Anyolini
desatan los nudos del pudo haber sido
miserables son las tentaciones
que vagan sin rumbo faltas de latido.
Un buen verso es un arma suicida
tu rostro mi espejo,tu dolor mi llanto,
cada vez que se muere la vida
el tiempo sin ira detiene mi canto.
Mis pasitos sin huellas bailan sin compás
en un cielo ausente de estrellas,
cada vez que regreso y re-miro hacia atrás
naufragueo en un mar de botellas.
Y otra vez a empezar;
lo que pronto tendrá que acabar;
esperemos que dure
y que nunca nos cure
el azar...
La esperanza habita en sus labios
carmin medicina de enfermos fatales,
casi siempre los Dioses más sabios
se mueren de golpe siendo tan mortales.
Envejezco de infancia ciego sin mirar
los lunares que sueñan mis sueños,
intentando olvidarte harto de recordar
una boca sin patria ni dueños.
y otra vez, a empezar
esperando a quien no llegará,
deja que te recuerde
canto lo que se pierde
soledad...
Rubén Anyolini