Jorge Alexander Caicedo
Poeta recién llegado
creces en mi
como la espuma en el mar,
como las olas buscando la luna,
como estas manos que se abren
a la mitad de la noche,
a escribir en el viento tu nombre
a desafiar el tiempo
recordando un rostro,
que se perpetua
en todo.
las ventanas traen extraños
vienen y van en mi
como a un camino viejo,
como la cuenca de un rió
y sus cicatrices en la tierra.
Y vienes tu en el sueño
con tu voz de cigarra
enamoranda de la noche,
florecer de nardos
que llaman mis lunas,
que visten mis huesos
que abren mi pecho,
cofre encendido
donde guardo;
el nido de fuego para el
corazón salvaje
que florece
en las orillas
del tiempo.
como la espuma en el mar,
como las olas buscando la luna,
como estas manos que se abren
a la mitad de la noche,
a escribir en el viento tu nombre
a desafiar el tiempo
recordando un rostro,
que se perpetua
en todo.
las ventanas traen extraños
vienen y van en mi
como a un camino viejo,
como la cuenca de un rió
y sus cicatrices en la tierra.
Y vienes tu en el sueño
con tu voz de cigarra
enamoranda de la noche,
florecer de nardos
que llaman mis lunas,
que visten mis huesos
que abren mi pecho,
cofre encendido
donde guardo;
el nido de fuego para el
corazón salvaje
que florece
en las orillas
del tiempo.