… y no está nada mal, y entreguemos todo el cariño…
esos ojos como mineros sobre el tiempo,
esos ojos como lluvia sobre lluvia…
porque el corazón que ha cambiado,
porque el corazón, que era como un trapo descarrilado….
Y esos veleros que descolgaban sus teléfonos de madrugada, para sentir…
y cuando, la linda barquera por esos cauces bondadosos…
y cuando Sol en rama, entre los pajarillos santos…
y como esas capacidades de los recodos de la amistad,
y los barrios por las luces de la comedia…
y el pez pastor y los rebaños cantores…
y como esos vuelos infantiles para la paz,
y como las noches que nos entregan los puentes y las raíces,
y las olas de ese mar de calidez universal…