Jose Manuel Guerrero
Poeta recién llegado
Las goteras de tus ojos
de tanto llover dentro de ti,
de tanto llover y llover en tu alma,
de tanto chaparrón,
empapan la solería
agitando con su sonido de repiqueteo
y no calma el suelo
donde tus pies se descalzan.
Para caminar descalza
no hay que temerle al frío que cala.
Tu ya te acostumbraste
al derrumbe de montañas nevadas.
Tu vida metida en congelador
que pide que sin mentiras la cocinen
al fuego lento que pide con ruego.
Luego tu vida tendría calor.
Calor que te quite el temblor del frío.
de tanto llover dentro de ti,
de tanto llover y llover en tu alma,
de tanto chaparrón,
empapan la solería
agitando con su sonido de repiqueteo
y no calma el suelo
donde tus pies se descalzan.
Para caminar descalza
no hay que temerle al frío que cala.
Tu ya te acostumbraste
al derrumbe de montañas nevadas.
Tu vida metida en congelador
que pide que sin mentiras la cocinen
al fuego lento que pide con ruego.
Luego tu vida tendría calor.
Calor que te quite el temblor del frío.