DAVID ETNAGEVAN
Poeta recién llegado
Siempre pensé que volver a verte iba a ser maravilloso.
Siempre supe que solo el destino decide a quien junta y a quien separa.
Siempre estuve seguro que los años no serían una barrera
y que tarde o temprano tendriamos que encontrarnos
Lo que nunca creí fue verte tan cambiada.
Otra mujer. Otra persona.
Y por mas que lo intento,
no puedo explicarme como se derrumba un altar
en tan solo un instante.
No ha pasado mucho tiempo, y sin embargo
has dejado de ser ese bello recuerdo
que llevaba conmigo tanto tiempo guardado.
Sigues hermosa, lo sé, pero no quedan rastros
de la eterna optimista, la soñadora.
Mi compañera de llantos y risas,
cómplice fiel de algunos secretos.
La que no despegaba la vista del cielo
y me enseñó a nombrar los astros.
Esa mujer todavía niña que caminaba de un modo tan peculiar
y que tenía esa extraña manía de morderse el cabello
cuando me veía
Tú, mi confidente
quien celebraba mis tonterias
asi como mis incipientes logros de los que tú fuiste
la principal inspiración.
¿Donde quedaron tus primeras lágrimas, esas que derramaste
cuando también discutíamos?
¿A donde se fueron esas gotas de sangre, cuando juntos descubrimos
el resultado de un amor tan puro?
Lo unico que sigue es tu sonrisa, que ya no es la misma,
la has modificado por una falsa y vacia.
Y hoy, de aquél torbellino adolescente que inquietó mi alma
ya no queda nada.
Perdiste el brillo en tus ojos.
Ese resplandor intenso que iluminaba
tu mirada y tu cara cuando en las tarde de lluvia
me hablabas de toda un gama de planes y sueños
que hoy solo quedan volando en el viento
al igual que tus promesas.
Me cuesta tanto asimilar que todas tus palabras
no fueron más que momentos de euforia y pasión
llevados por el ansia juvenil cuando queriamos comernos el mundo
a grandes bocados.
¿Que te hizo cambiar; el tiempo, las circunstancias, quizá los demás
o simplemente te hartaste de ti?
Lo cierto es que mientras tú hiciste lo que debias
tal vez no por ti sino por otros.
El fastidio y la decepciòn se te notan a kilómetros,
de nada te sirve ocultarlo.
Y yo sigo aqui
Yo sigo vivo
Todavía muy lejos de llegar a donde quiero.
Todavía con mis ideas y convicciones a cuestas.
Todavía con tu presencia.
Hasta el dia de hoy
que te encargaste de romper un hechizo.
Y no sabes cuanto te lo agradezco.
Pues hoy aprendí como se olvida.
Siempre supe que solo el destino decide a quien junta y a quien separa.
Siempre estuve seguro que los años no serían una barrera
y que tarde o temprano tendriamos que encontrarnos
Lo que nunca creí fue verte tan cambiada.
Otra mujer. Otra persona.
Y por mas que lo intento,
no puedo explicarme como se derrumba un altar
en tan solo un instante.
No ha pasado mucho tiempo, y sin embargo
has dejado de ser ese bello recuerdo
que llevaba conmigo tanto tiempo guardado.
Sigues hermosa, lo sé, pero no quedan rastros
de la eterna optimista, la soñadora.
Mi compañera de llantos y risas,
cómplice fiel de algunos secretos.
La que no despegaba la vista del cielo
y me enseñó a nombrar los astros.
Esa mujer todavía niña que caminaba de un modo tan peculiar
y que tenía esa extraña manía de morderse el cabello
cuando me veía
Tú, mi confidente
quien celebraba mis tonterias
asi como mis incipientes logros de los que tú fuiste
la principal inspiración.
¿Donde quedaron tus primeras lágrimas, esas que derramaste
cuando también discutíamos?
¿A donde se fueron esas gotas de sangre, cuando juntos descubrimos
el resultado de un amor tan puro?
Lo unico que sigue es tu sonrisa, que ya no es la misma,
la has modificado por una falsa y vacia.
Y hoy, de aquél torbellino adolescente que inquietó mi alma
ya no queda nada.
Perdiste el brillo en tus ojos.
Ese resplandor intenso que iluminaba
tu mirada y tu cara cuando en las tarde de lluvia
me hablabas de toda un gama de planes y sueños
que hoy solo quedan volando en el viento
al igual que tus promesas.
Me cuesta tanto asimilar que todas tus palabras
no fueron más que momentos de euforia y pasión
llevados por el ansia juvenil cuando queriamos comernos el mundo
a grandes bocados.
¿Que te hizo cambiar; el tiempo, las circunstancias, quizá los demás
o simplemente te hartaste de ti?
Lo cierto es que mientras tú hiciste lo que debias
tal vez no por ti sino por otros.
El fastidio y la decepciòn se te notan a kilómetros,
de nada te sirve ocultarlo.
Y yo sigo aqui
Yo sigo vivo
Todavía muy lejos de llegar a donde quiero.
Todavía con mis ideas y convicciones a cuestas.
Todavía con tu presencia.
Hasta el dia de hoy
que te encargaste de romper un hechizo.
Y no sabes cuanto te lo agradezco.
Pues hoy aprendí como se olvida.