jorge bonanno
Poeta fiel al portal
CAMINANTE SIN CAMINO
Hoy, cuando el sol está arriba
hoy, que la vida es un cuento
quiero que aquietes tu mente
y sepas de donde vengo.
Vengo desde allá abajo
donde tus sueños no llegan
donde los días son claros
pero el frío los subleva,
lejos de yates lujosos
cerca de un puerto olvidado,
al costado de la vida:
donde habitan los esclavos.
Caminando por el margen
sin calefón y bañera
miraba por la ventana
como era lo de afuera
y entre chapas y madera
(donde empezó la enseñanza)
la frustración caminaba
enmarcando mi esperanza;
mas nunca pudo lograrlo,
jamás alteró mi calma
mis sueños eran tan fuertes
que supieron ignorarla
y por los campos humildes
pero muy ricos de alma
seguí labrando terreno
con mis manos y sin pala,
martillando solo, en frío
sin saber qué es una fragua
seguro que mi sudor
era mucho más que agua
y transformé a los gusanos
en cálidas mariposas
y convertí el barro en oro,
pinté el negro de rosa
y así todo fu virando
hacia un aire más sutil
y con estas cortas alas
pude llegar hasta aquí;
aprendiendo en esta vida
(después de caminos andar)
que no hacen falta senderos
si se aprende a caminar.
Hoy, cuando el sol está arriba
hoy, que la vida es un cuento
quiero que aquietes tu mente
y sepas de donde vengo.
Vengo desde allá abajo
donde tus sueños no llegan
donde los días son claros
pero el frío los subleva,
lejos de yates lujosos
cerca de un puerto olvidado,
al costado de la vida:
donde habitan los esclavos.
Caminando por el margen
sin calefón y bañera
miraba por la ventana
como era lo de afuera
y entre chapas y madera
(donde empezó la enseñanza)
la frustración caminaba
enmarcando mi esperanza;
mas nunca pudo lograrlo,
jamás alteró mi calma
mis sueños eran tan fuertes
que supieron ignorarla
y por los campos humildes
pero muy ricos de alma
seguí labrando terreno
con mis manos y sin pala,
martillando solo, en frío
sin saber qué es una fragua
seguro que mi sudor
era mucho más que agua
y transformé a los gusanos
en cálidas mariposas
y convertí el barro en oro,
pinté el negro de rosa
y así todo fu virando
hacia un aire más sutil
y con estas cortas alas
pude llegar hasta aquí;
aprendiendo en esta vida
(después de caminos andar)
que no hacen falta senderos
si se aprende a caminar.