lina maria quintero
Poeta recién llegado
CAMINO AL PARAISO.
El pecado me sigue,
vigila en cada esquina,
impone barreras
desde mis ojos hasta mi piel.
Me enfrenta a la agonía
hacia un escape
concebido en la rutina
entre el regocijo y la calidez
que proporcionan mi cama
y mi cuarto.
guardián de mis ansias:
Protector infalible
evita la posibilidad del escape,
evita que al amanecer
mi conciencia sea acosada
por un indeseable
despliegue de predicciones.
Contemplo mi espíritu
y profano el camino seguro
que me lleva al paraíso
caminando sobre los pasos
de mis pecados.
El pecado me sigue,
vigila en cada esquina,
impone barreras
desde mis ojos hasta mi piel.
Me enfrenta a la agonía
hacia un escape
concebido en la rutina
entre el regocijo y la calidez
que proporcionan mi cama
y mi cuarto.
guardián de mis ansias:
Protector infalible
evita la posibilidad del escape,
evita que al amanecer
mi conciencia sea acosada
por un indeseable
despliegue de predicciones.
Contemplo mi espíritu
y profano el camino seguro
que me lleva al paraíso
caminando sobre los pasos
de mis pecados.
:: besos