marquelo
Negrito villero
Dedicado
Sólo las besos saben hacer sombra a la kinésica
cuando las piedras duermen
y la arena sueña más allá de la propia vista del mar.
De pronto
un rugido a carne acecha
sobre las paredes que se colgaron de algún viajero;
una carne cuyo estrépito hace mirar al cielo y al infierno para no perder la vista.
No tengas miedo si tu desnudez
transparenta los gruesos hilos del viento
porque mi pecho fue criado para las distancias y la espera.
Apoya tu cabeza y recita con la humedad de tus palabras
cuánto pesa tu dicha en mi pecho.
De cuando en cuando mi músculo aletea
y todos vienen, el mar primero
y a tus orillas
como en un pesebre
la luz es hierba
en el océano. ..
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