j. rafael garcia balcazar
Poeta adicto al portal
En un revuelto rincón, liba un payaso
gime junto al teléfono y ha preparado una cuerda
ya no hay trabajo, ni llamadas...nadie lo recuerda
rojo, azul, amarillo, verde, su cara, ya es, un triste ensayo
Ojos de niño, saltones y cejas brillantes
zapatos su herencia polícroma de gigantes
bola de nariz ruta de cereza y triste cadencia
guantes blancos de aristócrata en decadencia
De la risa era señor
de la comicidad se recuerda esclavo
casi mago, casi saltimbanqui, casi...nada, solo paupérrimo "Clown"
Ha vertido toda su vida de sueños y alegrías en las almas
polveado en comicidad su cuerpo hacedor de carcajadas fecundo
lo que más conoce infantil y gracia su abandonado mundo
en este día se maquilla para su última función llena de gala
Pasa del otro lado de la viga, la mortal cuerda
la jala, prueba impávido su resistencia,
duda que su peso aguante la rienda
piensa... a meses, que me debí poner a dieta
Suena el timbre, no del fon, de la entrada
afuera llueve, sale presuroso y acomedido
su corazón late con gran algarada
esperanzado abre, tal vez sean...sus seres queridos
¡Pero, no!...se trata del cartero,
que le deja facturas atrazadas que están sin pagar
una guacamaya, se adelanta primero
y sin pedirle permiso entra a su solitario hogar
Será de su avinagrada vecina, (piensa en silencio)
y la deja subirse al perchero, donde feliz se acomoda
se aposenta encima de su saco parchado y su gorra de fieltro
arroja una mierda, encima de la cajita de sorpresas y bromas
El "pierrot" lo observa y le dice, entre divertido y patético :
¡ Bello y emplumado irracional, debes ser muy feliz, por serlo !
el ave lo ve con un solo ojo, curioso y casi estético
esboza un chillido, impasible, toma un moño y comienza a morderlo
¿Eres feliz?, el payaso insiste
el ave sin voltear a verlo, Como entendiendo...grazna y dice
¿Y tú, quién maldito eres, para decir eso?
Él se maravilla, no sabía parlara ese pajaro tan pendenciero
y emocionado, con el ave dialoga :
¡te lo digo, por que yo soy muy desgraciado!
es más estoy a punto de morir, quizás ya esté muerto, ahora
Casi interrumpiendo su triste lamento, el pajarraco insiste :
¿Y tú, quien maldito eres, para decir eso?
El hiper colorido humano, ríe, de buena gana
¡Es verdad solo soy un pobre payaso!...mediocre y sin seso
¡soy la careta sonriente de la miseria humana!
la guacamaya repite, ¿Y tú, quien maldito eres para decir eso?
Y empezó a decir mil tonterias, aquel mísero artista
que si dios no existía, que si el diablo tampoco,
que si la vida no valía la pena,
que si su trabajo era una cruel comedia,
ironía y burla de la existencia
que si serían ciertas sus creencias y no solo tonterías,
que si la muerte era como la pintaban en las revistas
flaca y huesuda,
y a cada aseveración la guacamaya contestaba lo mismo :
¡ Y tú, quién maldito eres para decir eso!
El payaso...
rió. rió y rió...lloraba por carcajearse
se había convertido en un alegre payaso
afuera, la mañana ascendía,
el sol secaba la lluvia, que se había detenido
la cuerda estaba olvidada
el telefono sonó, dos veces
una, que venían a casa su esposa y su hijo
y otra que lo habían contratado
el payaso le dio a la guacamaya algo de comer y le dijo
tú y yo vamos a ser grandes amigos
me salvaste la vida, con tus tonterías,
Y el pico alado, por última vez dijo : : ¿ Y TÚ, QUIÉN MALDITO ERES PARA DECIR ESO ?
...Salió volando.
Mientras el payasito se desplomaba, herido de muerte
...por un paro cardiáco.
( Paráfrasis trágica-cómica de la clásica obra de Poe : The Raven.)
gime junto al teléfono y ha preparado una cuerda
ya no hay trabajo, ni llamadas...nadie lo recuerda
rojo, azul, amarillo, verde, su cara, ya es, un triste ensayo
Ojos de niño, saltones y cejas brillantes
zapatos su herencia polícroma de gigantes
bola de nariz ruta de cereza y triste cadencia
guantes blancos de aristócrata en decadencia
De la risa era señor
de la comicidad se recuerda esclavo
casi mago, casi saltimbanqui, casi...nada, solo paupérrimo "Clown"
Ha vertido toda su vida de sueños y alegrías en las almas
polveado en comicidad su cuerpo hacedor de carcajadas fecundo
lo que más conoce infantil y gracia su abandonado mundo
en este día se maquilla para su última función llena de gala
Pasa del otro lado de la viga, la mortal cuerda
la jala, prueba impávido su resistencia,
duda que su peso aguante la rienda
piensa... a meses, que me debí poner a dieta
Suena el timbre, no del fon, de la entrada
afuera llueve, sale presuroso y acomedido
su corazón late con gran algarada
esperanzado abre, tal vez sean...sus seres queridos
¡Pero, no!...se trata del cartero,
que le deja facturas atrazadas que están sin pagar
una guacamaya, se adelanta primero
y sin pedirle permiso entra a su solitario hogar
Será de su avinagrada vecina, (piensa en silencio)
y la deja subirse al perchero, donde feliz se acomoda
se aposenta encima de su saco parchado y su gorra de fieltro
arroja una mierda, encima de la cajita de sorpresas y bromas
El "pierrot" lo observa y le dice, entre divertido y patético :
¡ Bello y emplumado irracional, debes ser muy feliz, por serlo !
el ave lo ve con un solo ojo, curioso y casi estético
esboza un chillido, impasible, toma un moño y comienza a morderlo
¿Eres feliz?, el payaso insiste
el ave sin voltear a verlo, Como entendiendo...grazna y dice
¿Y tú, quién maldito eres, para decir eso?
Él se maravilla, no sabía parlara ese pajaro tan pendenciero
y emocionado, con el ave dialoga :
¡te lo digo, por que yo soy muy desgraciado!
es más estoy a punto de morir, quizás ya esté muerto, ahora
Casi interrumpiendo su triste lamento, el pajarraco insiste :
¿Y tú, quien maldito eres, para decir eso?
El hiper colorido humano, ríe, de buena gana
¡Es verdad solo soy un pobre payaso!...mediocre y sin seso
¡soy la careta sonriente de la miseria humana!
la guacamaya repite, ¿Y tú, quien maldito eres para decir eso?
Y empezó a decir mil tonterias, aquel mísero artista
que si dios no existía, que si el diablo tampoco,
que si la vida no valía la pena,
que si su trabajo era una cruel comedia,
ironía y burla de la existencia
que si serían ciertas sus creencias y no solo tonterías,
que si la muerte era como la pintaban en las revistas
flaca y huesuda,
y a cada aseveración la guacamaya contestaba lo mismo :
¡ Y tú, quién maldito eres para decir eso!
El payaso...
rió. rió y rió...lloraba por carcajearse
se había convertido en un alegre payaso
afuera, la mañana ascendía,
el sol secaba la lluvia, que se había detenido
la cuerda estaba olvidada
el telefono sonó, dos veces
una, que venían a casa su esposa y su hijo
y otra que lo habían contratado
el payaso le dio a la guacamaya algo de comer y le dijo
tú y yo vamos a ser grandes amigos
me salvaste la vida, con tus tonterías,
Y el pico alado, por última vez dijo : : ¿ Y TÚ, QUIÉN MALDITO ERES PARA DECIR ESO ?
...Salió volando.
Mientras el payasito se desplomaba, herido de muerte
...por un paro cardiáco.
( Paráfrasis trágica-cómica de la clásica obra de Poe : The Raven.)
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