Presentarme ante tus ojos no lo puedo evitar
me acompañas cada noche y mañana al despertar
entre tantas madrugadas creo que ya adivine
donde mueren mis palabras y comienza tu sabor a miel
Tus caminos incorrectos me han llevado a explorar
mas allá de los encantos de una vida por cobrar
entre tantas melodías sin principio ni final
este corazón callado hoy se atreve a confesar
Que la soledad me acompaña cada instante
y su mirada penetrante me hace imaginar
que alguien vendrá a desterrarla de mi alma
a que se pierda para siempre en la mar.
Pero se que un buen día sin quererlo volverá
abrigarme con su manto, mientras sufro en la humedad
de unas lagrimas tiranas que por culpa de un amor
rescataron a mi amante de las garras de otro corazón.
Y la soledad no me abandona, no me dice, no me hace
siempre volverá, sin preguntas, ni reclamos,
por amor o desamor; me abrigara...
cada noche hasta que me la robe el mar.
me acompañas cada noche y mañana al despertar
entre tantas madrugadas creo que ya adivine
donde mueren mis palabras y comienza tu sabor a miel
Tus caminos incorrectos me han llevado a explorar
mas allá de los encantos de una vida por cobrar
entre tantas melodías sin principio ni final
este corazón callado hoy se atreve a confesar
Que la soledad me acompaña cada instante
y su mirada penetrante me hace imaginar
que alguien vendrá a desterrarla de mi alma
a que se pierda para siempre en la mar.
Pero se que un buen día sin quererlo volverá
abrigarme con su manto, mientras sufro en la humedad
de unas lagrimas tiranas que por culpa de un amor
rescataron a mi amante de las garras de otro corazón.
Y la soledad no me abandona, no me dice, no me hace
siempre volverá, sin preguntas, ni reclamos,
por amor o desamor; me abrigara...
cada noche hasta que me la robe el mar.