JOSE MANUEL SAIZ
Poeta asiduo al portal
CANCIÓN ADOLESCENTE
Me decías
que el muérdago representaba para ti
mucho más que una promesa;
y que el vencejo
aquel que creía a salvo entre tus manos-
no murió.
Sin embargo
nunca me besaste bajo la ramita
verde de tu puerta; y yo sé que los vencejos
se mueren en las manos, de temor.
Eras una niña con sabor a pan
bajo la blusa; y yo crecí con la promesa
de tus besos
por error.
No recuerdo ¡hace tanto tiempo!-
qué pasó con aquel retrato que guardé
entre mis cosas de olvidar: ése
donde tú tenías un pajarito
que siempre está en el aire
y yo la verde rama
de mi esperanza por tu amor.
Siempre fui propenso
a las promesas de tus labios
y adicto al alimento
de tu blusa y de voz: (miguitas
............................de pan para el vencejo
............................y para aquellos que viven siempre
............................con un sueño en el corazón).
--oOo--
Me decías
que el muérdago representaba para ti
mucho más que una promesa;
y que el vencejo
aquel que creía a salvo entre tus manos-
no murió.
Sin embargo
nunca me besaste bajo la ramita
verde de tu puerta; y yo sé que los vencejos
se mueren en las manos, de temor.
Eras una niña con sabor a pan
bajo la blusa; y yo crecí con la promesa
de tus besos
por error.
No recuerdo ¡hace tanto tiempo!-
qué pasó con aquel retrato que guardé
entre mis cosas de olvidar: ése
donde tú tenías un pajarito
que siempre está en el aire
y yo la verde rama
de mi esperanza por tu amor.
Siempre fui propenso
a las promesas de tus labios
y adicto al alimento
de tu blusa y de voz: (miguitas
............................de pan para el vencejo
............................y para aquellos que viven siempre
............................con un sueño en el corazón).
--oOo--
:: y un gran abrazo.
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