Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Rosa Reeder
He soñado contigo,
que tus manos me acarician toda,
y me voy fundiendo en tus deseos locos.
Melquíades San Juan
Mis sentidos se encienden con tu brisa
¡ Oh cuerpo de mujer casi esculpido!
Tus formas se confunden con los ecos de mis sueños...
Son mis deseos viejos que se encuentran
en medio de la tarde de un verano
navegando contigo.
Rosa Reeder
Que mis curvas pronunciadas, atrayentes...,
te martirizan,
te atrapan,
dejando tu cuerpo, ardiente.
Y entre latidos, voy sintiendo tu palpitar y tu esencia impregnada en mi piel.
Melquíades San Juan
Tu desnudez es poza de cascada
donde mi caudal se vuelve remanso
y ya quieto: suele dormir contigo,
albergando a la luna y sus encantos
que parece estar ahogándose en tu río.
Rosa Reeder
Me he soñado desnuda
guardando tu piel entre mi alma.
Saboreando esa hambre de amor que brota exquisita y apasionada.
Melquíades San Juan
Me he soñado ser un polen dorado
que la vida saborea en tus rosados pétalos vacíos...
Rosa Reeder
Erotismo misterioso sediento que embriaga mis sentidos:
He sentido tu aroma y mis anhelos crecen
y mi boca se alimenta...
Melquíades San Juan
Yo te sueño desnuda y perfumada
con ese olor a cuerpo femenino
que despide mil olas embriagadas
que a mis abejas conducen a tu nido.
Rosa Reeder
El deseo recorre mis venas a una velocidad indestructible
y mi pulso se acelera.
Melquíades San Juan
Durazno abierto
son tus carnes doradas
dulce manjar para mi gula eterna
Tus latidos resuenan con la danza del deseo interminable.
Es tu pecho un botón abierto,
paraíso de mi labios...
Leche dulce que cabe en el cuenco de mis manos
que te beben a sorbos.
Rosa Reeder
Te pienso con fuerza y mi frente suda,
suda... y mis manos tiemblan;
y mi deseo aumenta,
y de mis poros empieza a fluir la pasión
la inquietante necesidad de estar contigo
para saciar mis instintos
y la creación de tus besos
me ha hecho presa fácil de tu amor.
Melquíades San Juan
Te pienso con locura
tu presencia nubla todo mundo a ti distante
mis pasos caminan por los ríos de concreto;
mas mis alas pensantes..., sólo quieren tu cielo
eres todo respiro
toda luz en la oscuridad de mi mundo rutinario,
toda angustia que se muere en la distancia,
toda el ansia que se esfuma hacia tu lecho
y te colma de caricias todo el tiempo
toda el alma...,
todo el cálido cielo.
Rosa Reeder
Te he pensado erótico, complaciendo mis deseos
y tu brazo descendiendo a mi cintura
dejando temblores en mi piel descubierta.
Eres fuerte y tenaz...
como cabalgando en pos de la victoria.
Melquíades San Juan
Mis palabras me han devuelto mis sueños.
Murmullos seductores me carcomen el alma
enloquecen y azotan mis sentidos
en tu cuerpo desnudo y prohibido.
He dejado, perdida, la imagen de guitarra:
caderas amplias, femeninas,
en cuya boca ,
mis dedos juegan con sus cuerdas anheladas.
Rosa Reeder
Tu fuerza y potencia me han vencido:
increíble, romántico, amoroso...
me has conquistado,
me has subyugado.
Melquíades San Juan
Amada mía.
Mi musa se ha posado en tus senos,
se ha metido en tu pecho
y tu cuerpo se ha vuelto su morada.
Mi canto, canta a tu cuerpo vivo a cada paso;
mi corazón palpita y vive en tus sentidos
como nave de amor que ya ha partido
hacia la mar serena y solitaria donde vive la luna
para poder gozarnos sin testigos.
Última edición:
