El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Escala de do,
sinfonía inconclusa
marfil las teclas del piano
Mediodía vertical,
pulso en las sienes.
cerebro recalentado por la hora.
Naturaleza sabia,
arterias ramificadas en más arterias
piel gruesa,
orejas batientes que disipan el sofoco.
Ojos laterales,
hay que torcer de cuando en cuando la convencida testa para ver donde es que se va.
no lo aprendimos
Trompa a la rastra,
piel gruesa,
castigada,
pálida.
paquidermo de ilusiones
perdida la manada,
domesticado
circense.
Solo.
Universo virtual cacería,
colmillos serruchados.
En lo salvaje del afuera
todo parece caos
todo parece dar ordenes;
orejas atentas a un silente designio
Elefante que ya encontraste el lugar del cementerio.
Elefante,
elefante,
elefante
de ojos tristes como mundos,
me has hecho llorar en la pesadilla
de tan aterrado y despierto
A la memoria de G.I.
sinfonía inconclusa
marfil las teclas del piano
Mediodía vertical,
pulso en las sienes.
cerebro recalentado por la hora.
Naturaleza sabia,
arterias ramificadas en más arterias
piel gruesa,
orejas batientes que disipan el sofoco.
Ojos laterales,
hay que torcer de cuando en cuando la convencida testa para ver donde es que se va.
no lo aprendimos
Trompa a la rastra,
piel gruesa,
castigada,
pálida.
paquidermo de ilusiones
perdida la manada,
domesticado
circense.
Solo.
Universo virtual cacería,
colmillos serruchados.
En lo salvaje del afuera
todo parece caos
todo parece dar ordenes;
orejas atentas a un silente designio
Elefante que ya encontraste el lugar del cementerio.
Elefante,
elefante,
elefante
de ojos tristes como mundos,
me has hecho llorar en la pesadilla
de tan aterrado y despierto
A la memoria de G.I.