El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Sin cuestas en el llano,
el viento es lo unico que frena.
Iríamos los dos,
por la costanera,
si vinieras...
Tengo cosquilleándome el pecho
canciones prendidas del lado de adentro.
Entre este silencio de querer contarnos cosas
en que se me puso medio triste la bordona
afinando a una esperanza cada vez más grave
de no encontrarte.
Falsa plata de rascacielos espejados.
Falso cuño de pensar que podemos ser felices
en este desierto salobre.
Ciudad de aspas duras.
Molino de soledad que muele esperanzas con tanto afán.
Voy contra el carretón del viento sudoeste cansino
que pasa raspándome los oídos
como una voz que manda abrigarse sin apuro a la tarde.
Y que dice:
“¿Pa´que viá picar los bueyes,
¿Pa´ qué?,
¿pa´ qué?
Si a mi no me espera naides,
¿pa´qué?”
Yo voy susurrando para adentro
canciones que sabría cantarte en el oído.
Voy pegado a la tierra,
tal vez sembrando esperanza sin saberlo.
Y las nubes escasas
empujadas se pierden sobre el río.
Golpeadas de tantos vientos
se pierden.
De venir sin indicaciones de su rumbo campesino,
de tanto no saber a donde....
el viento es lo unico que frena.
Iríamos los dos,
por la costanera,
si vinieras...
Tengo cosquilleándome el pecho
canciones prendidas del lado de adentro.
Entre este silencio de querer contarnos cosas
en que se me puso medio triste la bordona
afinando a una esperanza cada vez más grave
de no encontrarte.
Falsa plata de rascacielos espejados.
Falso cuño de pensar que podemos ser felices
en este desierto salobre.
Ciudad de aspas duras.
Molino de soledad que muele esperanzas con tanto afán.
Voy contra el carretón del viento sudoeste cansino
que pasa raspándome los oídos
como una voz que manda abrigarse sin apuro a la tarde.
Y que dice:
“¿Pa´que viá picar los bueyes,
¿Pa´ qué?,
¿pa´ qué?
Si a mi no me espera naides,
¿pa´qué?”
Yo voy susurrando para adentro
canciones que sabría cantarte en el oído.
Voy pegado a la tierra,
tal vez sembrando esperanza sin saberlo.
Y las nubes escasas
empujadas se pierden sobre el río.
Golpeadas de tantos vientos
se pierden.
De venir sin indicaciones de su rumbo campesino,
de tanto no saber a donde....