jhon mario agamez castro
Poeta recién llegado
Ahora veo que candil alumbró
Cuando las luces se apagaron,
eras tú, sin ninguno de los dos saberlo.
En la penuria inmensa nunca tuve miedo;
Siempre has sido tú el foco de mis sueños,
siempre he sido yo tan optimista
y es por eso que mis sueños llenan tu vida.
Ahora que eres mi dulce compañera,
en estos caminos de llantos y risas;
Ten por seguro que vivirás mis glorias
y te guardaré en mis súbitas condenas,
pues ahora yo te quiero como me quiero
Te tendré en mis oraciones como a mi madre;
Mi Dios es testigo en mi silencio
De cuanto te ama este hombre.
Ahora veo que era el invierno que tanto odie,
el tiempo que más tuve que valorar
Pues si lo has olvidado, fue entonces cuando te amé.
Cuando las luces se apagaron,
eras tú, sin ninguno de los dos saberlo.
En la penuria inmensa nunca tuve miedo;
Siempre has sido tú el foco de mis sueños,
siempre he sido yo tan optimista
y es por eso que mis sueños llenan tu vida.
Ahora que eres mi dulce compañera,
en estos caminos de llantos y risas;
Ten por seguro que vivirás mis glorias
y te guardaré en mis súbitas condenas,
pues ahora yo te quiero como me quiero
Te tendré en mis oraciones como a mi madre;
Mi Dios es testigo en mi silencio
De cuanto te ama este hombre.
Ahora veo que era el invierno que tanto odie,
el tiempo que más tuve que valorar
Pues si lo has olvidado, fue entonces cuando te amé.