guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Estoy atrás de la fila sin ver,
En un lugar oculto que nadie ve,
Me siento solo dentro de mí ser,
No hay un solo placer
Ni emoción que me haga renacer.
¿Donde estas delirante mujer?
¿Dónde se refugian tus besos?
Te necesito como sol al amanecer,
Te necesito reina de mis sueños
Por que hoy no se donde caer.
Dame una fugaz señal,
Un resplandor en la oscuridad,
Un aviso de que estés viva,
Nos amamos pero estas perdida.
Se que encontrare en algún lugar,
Bosque, mar, o ciudad,
Cruzare el cielo por tu amar,
Solo aguarda sentada sobre esa roca
Que como río humedeceré tu boca.
¿Donde estas delirante mujer?
¿Dónde se refugian tus besos?
Te necesito como sol al amanecer,
Te necesito reina de mis sueños
Por que hoy no se donde caer
No moriré y seguiré en pie,
Solo tú eres la razón de mí perseguir
Y si es necesario a la luna iré
Para espiar cada rincón como ángel guardián.
Delirante mujer encontré,
Estaba sentada en una plaza,
Llena de sonrisas y luminosidad,
Amarro mi mirada sin piedad
Hasta que los labios se juntaron en paz
Cayendo los dos en el sueño del amor
En un lugar oculto que nadie ve,
Me siento solo dentro de mí ser,
No hay un solo placer
Ni emoción que me haga renacer.
¿Donde estas delirante mujer?
¿Dónde se refugian tus besos?
Te necesito como sol al amanecer,
Te necesito reina de mis sueños
Por que hoy no se donde caer.
Dame una fugaz señal,
Un resplandor en la oscuridad,
Un aviso de que estés viva,
Nos amamos pero estas perdida.
Se que encontrare en algún lugar,
Bosque, mar, o ciudad,
Cruzare el cielo por tu amar,
Solo aguarda sentada sobre esa roca
Que como río humedeceré tu boca.
¿Donde estas delirante mujer?
¿Dónde se refugian tus besos?
Te necesito como sol al amanecer,
Te necesito reina de mis sueños
Por que hoy no se donde caer
No moriré y seguiré en pie,
Solo tú eres la razón de mí perseguir
Y si es necesario a la luna iré
Para espiar cada rincón como ángel guardián.
Delirante mujer encontré,
Estaba sentada en una plaza,
Llena de sonrisas y luminosidad,
Amarro mi mirada sin piedad
Hasta que los labios se juntaron en paz
Cayendo los dos en el sueño del amor