Canta corderito menguante
que a la sombra, en sus manos marcho,
canta, que sin sentido la tierra
vive, que la pureza de sus sentimientos
a los mares del olvido enterró.
Canta que mis petacas reflejan
la trajinada amargura invisible
que nació en vosotros.
Canta corderito que tu voz,
en la melodía de los vientos nacerá
y empapara las orillas de mi ojos
cuando despiertes y mi alma ya no está.
Canta caminando en las estrellas
que a tu cuerpo, mis manos aguardara
y duerme cuando mis labios
hayan rozado tus manos de seda.
Bésame que mi mirada
en el blanco inmenso se sumerge,
canta, pues solo escucho penas
y camino con las estacas
que duermen en mi martirizado pecho.
Canta sin cesar, pues me desvanezco
como tus lagrimas cuando huyen
hacia el fondo del mar.
que a la sombra, en sus manos marcho,
canta, que sin sentido la tierra
vive, que la pureza de sus sentimientos
a los mares del olvido enterró.
Canta que mis petacas reflejan
la trajinada amargura invisible
que nació en vosotros.
Canta corderito que tu voz,
en la melodía de los vientos nacerá
y empapara las orillas de mi ojos
cuando despiertes y mi alma ya no está.
Canta caminando en las estrellas
que a tu cuerpo, mis manos aguardara
y duerme cuando mis labios
hayan rozado tus manos de seda.
Bésame que mi mirada
en el blanco inmenso se sumerge,
canta, pues solo escucho penas
y camino con las estacas
que duermen en mi martirizado pecho.
Canta sin cesar, pues me desvanezco
como tus lagrimas cuando huyen
hacia el fondo del mar.