Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
Cuando llegué a Venezuela
me recibió la llanura
le vi tanta hermosura
que la nombré de tutela
después conocí a Mariela
a orillas del Portuguesa
donde se vio la pureza
que fecundó el origen
de una hermosa Virgen
patrona por su proeza.
De ella me hice hijo
por el cariño que me dio
le doy las gracias a Dios
porque su gente me dijo
aquí tienes un cobijo
por si acaso te da frío
cuando bailes un corrío
con su arpa cantarina
en la Ciudad de Barinas
o te bañes en un río.
Fueron pasando los años
convertidos en estancia
ya no miro la distancia
ni tampoco su tamaño
voy de escaño en escaño
regando composiciones
a todos los corazones
de las mas lindas mujeres
yo les llevo mis placeres
y las baño de emociones.
Al despuntar la mañana
mi pensamiento construye
los gigantescos tepuyes
que tiene la gran sabana
el famoso cerro Autana
que Amazonas conserva
el Tobogán de la Selva
que hizo la naturaleza
son sitios de gran belleza
para que la gente vuelva.
Caminando sin descanso
voy detrás del horizonte
el canto de un sinsonte
me lleva a un remanso
de donde mirar alcanzo
a un hermoso paraiso
que la naturaleza quiso
se llamara Venezuela
ella quiere y consuela
porque Dios así la hizo.
Desde Oriente a los Andes
ella vive florecida
siempre se ve sonreída
con ese corazón grande
yo por donde quiera ande
voy honrando su bandera
por esa raza guerrera
Miranda, Sucre y Bolívar
Piar y José Félix Rivas
y Páez, que fue leyenda llanera.
me recibió la llanura
le vi tanta hermosura
que la nombré de tutela
después conocí a Mariela
a orillas del Portuguesa
donde se vio la pureza
que fecundó el origen
de una hermosa Virgen
patrona por su proeza.
De ella me hice hijo
por el cariño que me dio
le doy las gracias a Dios
porque su gente me dijo
aquí tienes un cobijo
por si acaso te da frío
cuando bailes un corrío
con su arpa cantarina
en la Ciudad de Barinas
o te bañes en un río.
Fueron pasando los años
convertidos en estancia
ya no miro la distancia
ni tampoco su tamaño
voy de escaño en escaño
regando composiciones
a todos los corazones
de las mas lindas mujeres
yo les llevo mis placeres
y las baño de emociones.
Al despuntar la mañana
mi pensamiento construye
los gigantescos tepuyes
que tiene la gran sabana
el famoso cerro Autana
que Amazonas conserva
el Tobogán de la Selva
que hizo la naturaleza
son sitios de gran belleza
para que la gente vuelva.
Caminando sin descanso
voy detrás del horizonte
el canto de un sinsonte
me lleva a un remanso
de donde mirar alcanzo
a un hermoso paraiso
que la naturaleza quiso
se llamara Venezuela
ella quiere y consuela
porque Dios así la hizo.
Desde Oriente a los Andes
ella vive florecida
siempre se ve sonreída
con ese corazón grande
yo por donde quiera ande
voy honrando su bandera
por esa raza guerrera
Miranda, Sucre y Bolívar
Piar y José Félix Rivas
y Páez, que fue leyenda llanera.